RESET

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Todos queremos poner a cero el marcador de nuestra vida para arreglar las meteduras de pata y recomenzar. ¿Te atreves a pulsar RESET?

Textos espirituales

Una fidelidad que se renueva

Una fidelidad que se renueva

La fiesta de San José pone ante nuestra mirada la belleza de una vida fiel. José se fiaba de Dios: por eso pudo ser su hombre de confianza en la tierra para cuidar de María y de Jesús, y es desde el cielo un padre bueno que cuida de nuestra fidelidad.

Devuélveme la alegría de tu salvación

Devuélveme la alegría de tu salvación

Para poder dar misericordia, necesitamos recibirla de Dios: mostrarle nuestras heridas, dejarnos curar, dejarnos querer. En un mundo «a menudo duro con el pecador e indulgente con el pecado», el salmo miserere –ten misericordia de mí– es la gran oración del perdón que libera el alma, que nos devuelve la alegría de estar en la casa del Padre.

El fruto maduro de la identidad

El fruto maduro de la identidad

Al inicio, durante y al final de la vida, nuestra identidad está siempre haciéndose. En este artículo, último de la serie sobre la formación de la personalidad en clave cristiana, se transparenta la meta de esta carrera: el descanso de nuestra frágil identidad en la de Dios.

Últimas Publicaciones

El Poder del Servicio: Felicidad hecha en Casa

El Poder del Servicio: Felicidad hecha en Casa

“El Poder del Servicio: Felicidad hecha en Casa” fue el tema del III Encuentro de la Hospitalidad del Caribe donde participaron escuelas hoteleras de Nicaragua, Panamá, República Dominicana, Venezuela, Puerto Rico y Costa Rica el pasado mes de junio de 2016.

Mensaje del día

La anunciación del Señor

Cómo enamora la escena de la Anunciación. –María –¡cuántas veces lo hemos meditado!– está recogida en oración..., pone sus cinco sentidos y todas sus potencias al habla con Dios. En la oración conoce la Voluntad divina; y con la oración la hace vida de su vida: ¡no olvides el ejemplo de la Virgen! (Surco 481)

No olvides, amigo mío, que somos niños. La Señora del dulce nombre, María, está recogida en oración.

Tú eres, en aquella casa, lo que quieras ser: un amigo, un criado, un curioso, un vecino... –Yo ahora no me atrevo a ser nada. Me escondo detrás de ti y, pasmado, contemplo la escena:

El Arcángel dice su embajada... ¿Quomodo fiet istud, quoniam virum non cognosco? –¿De qué modo se hará esto si no conozco varón? (Luc., I, 34.)

La voz de nuestra Madre agolpa en mi memoria, por...

el opus dei, en primera persona

la actualidad sobre el papa francisco